viernes, 22 de abril de 2011

22 de abril de 2011.

Hoy necesito escribir, y no sé exactamente por qué, o sí; el caso es que siento una necesidad grandísima de expresar algo que llevo dentro, desde no hace mucho tiempo, algo que me tiene en vilo, que ha cambiado mi forma de ver las cosas de la noche a la mañana. En realidad, lo hizo en el momento en que se presentó en mi vida.

Cuando estás acostumbrado a que las cosas sean de una manera siempre, cuando pasan los segundos, los minutos, las horas, los días, las semanas, los meses y los años y todo sigue igual, llega un momento en que todas esas unidades de tiempo tan pequeñas pierden tu atención y sólo te centras en las grandes, : "Uff... han pasado tantos meses desde que...", "Ya han pasado tantos años desde que...". Es algo común, que suele pasarle a todo el mundo. Prácticamente nadie se para a pensar en lo que está sucediendo en cada segundo o minuto de su vida.

Pero cuando eso no ha sido exactamente así siempre, cuando sí has sido consciente del paso de tiempo en pequeñas cantidades aunque haya sido únicamente en contadas ocasiones, cuando te has parado a pensar y has agradecido miles de veces a la vida por darte todos y cada uno de esos instantes y de repente alguna cosa cambia, y no lo hace precisamente para bien, sientes que algo se derrumba dentro de ti y que quiere arrasar con todos tus recuerdos y memorias.

No hay comentarios:

Publicar un comentario