Sin embargo, las palabras siempre conservarán su poder. Las palabras hacen posible que algo tome significado y si se escuchan, enuncian la verdad.
Y la verdad es que, en este país, algo va muy mal, ¿no?
Crueldad e injusticia, intolerancia y opresión. Antes teníais libertad para optar, para pensar y decir lo que pensabais, ahora tenéis tensores y sistemas de vigilancia que os cuartan para que os conforméis y os convirtáis en súbditos.
¿Cómo ha podido ocurrir? ¿Quién es el culpable? Bueno, ciertamente unos son más responsables que otros, y tendrán que rendir cuentas, pero la verdad sea dicha, si estáis buscando un culpable sólo tenéis que miraros al espejo.
Sé por qué lo hicísteis, sé que teníais miedo, y ¿quién no? ¿Guerras, derrotas, enfermedades? Había una plaga de problemas que conspiraron para corromper vuestros sentidos y sorberos el sentido común. El temor pudo con vosotros y presas del pánico acudísteis al actual líder. Os prometió orden, os prometió paz y todo cuanto pidió a cambio fue vuestra silenciosa y obediente sumisión. >>
No hay comentarios:
Publicar un comentario