Miro al cielo y pienso en aquellos momentos bajo la cúpula estrellada de Madrid, momentos que pasarán a ser recuerdos en nuestras vidas paralelas y separadas. Algún día alguien tuvo una pequeña ilusión por aquello que en toda regla parecía amor eterno, amor verdadero, amor de los amores, amor sincero.
Sin embargo, aún no puedo dejar de mirar al cielo y pensar en la infinitud que nos prometió en alguna ocasión, haciéndonos sonreír y soñar que todo estaría bien para siempre.
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