Miro por la ventana y veo las pocas hojas que quedan en los árboles moverse, agitarse con fuerza debido a la acción del viento, las veo resistirse, tiritando, sujetas por un hilo. Soy una hoja, me siento como una de ellas, aferrado a algo que ya no quiere sostenerme más. Tal vez sea hora de caer y seguir mi camino, independiente.
Escucho la canción, te veo, veo tu sonrisa; sonrío. Sonrío porque me alegra imaginarte riendo, eres hermosa, no me malinterpretes, pero lo eres. Pureza es lo que veo en tu mirada, bondad desbordante que roza a todos los que te rodean, y piden más dosis, como yo. Porque si no sonríes, entonces no te veo. Puedo incluso verme a mí mismo en ella, ver esa parte de mi inocencia que no siempre sale por miedo, pero que está ahí. A veces pienso que ya no queda nadie con ese poder, que nadie va a ser capaz de hacerme sentir bien porque sí, como un niño pequeño, que con una simple mirada saca todo lo mejor de ti.
Pero es que es ver tu mirada, tus ojos brillantes, y saber que eso que a veces se me pasa por la cabeza es incierto. Porque tú no eres una niña pequeña, pero tienes esa esencia, y ese poder. Sé que todo esto es surrealista y hasta te puede parecer absurdo, pero es lo que estoy sintiendo ahora mismo, y según lo siento, lo escribo. Necesitaba hacerlo.
Sólo puedo darte las gracias, por hacerme creer que sigue existiendo alguien así. Te lo dije en una ocasión, te lo repito y tal vez te lo diré varias veces más: No dejes de sonreír nunca, porque es una de las cosas más valiosas que tienes, y gracias a esa sonrisa, harás feliz a muchas personas.
:O que preciosooo !!!
ResponderEliminar😊 espero que no deje de hacerlo!
ResponderEliminar