Que alguien me diga qué hacer. Que alguien me diga qué hacer cuando todo se acaba, cuando se te escapa de las manos hasta el aire que necesitas para sobrevivir. Cuando te conviertes en todo aquello que siempre detestaste, cuando te odias a ti mismo por quien eres, por lo que te has convertido.
Un monstruo. Y es entonces cuando te empiezas a dar cuenta de que "monstruo" no es ese algo o alguien horrible que te asusta por cómo se ve. Los peores monstruos vienen ocultos en el mejor de los envoltorios, lo cual los hace peligrosos, muy peligrosos.
Y cuando tú eres el monstruo, cuando tú mismo te das cuenta de que eres malo para alguien... ese es el peor momento de nuestras vidas, cuando sabes que, por tu puta culpa, estás hiriendo a alguien a quien adoras con locura y amas hasta el infinito. Cuando esas lágrimas se te clavan en el corazón y escuecen como ácido que cala hasta bien dentro.
Tu felicidad es mi prioridad, pero no puedo soportar el hecho de pensar que yo pueda ser la causa de tu amargura. Quiero protegerte, como lo he intentado durante todo este tiempo, pero ahora debo protegerte de mí. Y es lo más duro que he hecho nunca. Jamás me había enfrentado a semejante dolor.
Te quiero más que a nadie, me dueles más que nada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario