martes, 24 de enero de 2012
14
Porque ya nada ni nadie me da la suficiente confianza en mí mismo como para creer que alguien me pueda querer más de lo que lo has hecho tú. Porque te sigo echando de menos aunque no lo reconozca, porque aunque pensé que podría olvidarte aún no lo he hecho. Porque miro al pasado y sólo veo sonrisas, caricias, amor en inmensas dosis de dulces besos. Porque tus labios eran de miel, tu piel de terciopelo, tu corazón... hecho de lo mismo que mi corazón. Porque eras tú, y solamente tú, la imagen, la palabra, la melodía, el aroma, la textura... que invadía mi razón y mi locura, aunándolas como nunca antes nadie lo había hecho. Por todo eso, sólo puedo decir que te quiero, y que siempre lo haré. Perdón si fui cobarde, tal vez simplemente no estaba preparado para tenerte, o para imaginarme el perderte.
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